<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-5417795</id><updated>2011-04-21T16:40:14.966-07:00</updated><title type='text'>YHI trae la vida al mundo</title><subtitle type='html'>Leyenda de los aborÃ­genes australianos</subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://yhi.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5417795/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://yhi.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>Mujer que escribe</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00762735587600042287</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>1</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5417795.post-105362500280240166</id><published>2003-05-22T10:36:00.000-07:00</published><updated>2003-05-22T10:40:55.560-07:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;p&gt;&lt;b&gt;&lt;font size="4"&gt;YHI trae la vida al mundo&lt;/font&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p&gt;&lt;font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2"&gt;En el comienzo &lt;br /&gt;  el mundo estaba tranquilo, en absoluta oscuridad. No hab&amp;iacute;a vegetaci&amp;oacute;n, &lt;br /&gt;  ni ser viviente en los desnudos huesos de las monta&amp;ntilde;as. El viento no &lt;br /&gt;  soplaba sobre las cumbres. No hab&amp;iacute;a ning&amp;uacute;n sonido para romper &lt;br /&gt;  el silencio. &lt;br&gt;&lt;br /&gt;  El mundo no estaba muerto. Estaba dormido, esperando el suave roce de la vida &lt;br /&gt;  y de la luz. A pesar de esto, todo yac&amp;iacute;a dormido en las heladas cavernas &lt;br /&gt;  de las monta&amp;ntilde;as. En alg&amp;uacute;n lugar de la inmensidad del espacio Yhi &lt;br /&gt;  se agitaba en su sue&amp;ntilde;o, esperando el susurro de Baiame, el Gran Esp&amp;iacute;ritu. &lt;br /&gt;  Entonces el susurro lleg&amp;oacute;, el susurro que despert&amp;oacute; al mundo. El &lt;br /&gt;  sue&amp;ntilde;o se apart&amp;oacute; de Yhi, la divinidad, como un vestido a sus pies. &lt;br /&gt;  Sus ojos se abrieron y la oscuridad se expuso por su brillo. La eterna noche &lt;br /&gt;  desapareci&amp;oacute;. La llanura del Nullabor fue ba&amp;ntilde;ada por una radiante &lt;br /&gt;  luz que revel&amp;oacute; sus est&amp;eacute;riles desperdicios. &lt;br&gt;&lt;br /&gt;  Yhi descendi&amp;oacute; a la tierra y comenz&amp;oacute; un peregrinaje que le llev&amp;oacute; &lt;br /&gt;  hasta el este, hasta el oeste, al norte y al sur. Donde su pie tocaba el suelo, &lt;br /&gt;  ah&amp;iacute; la tierra salaba en &amp;eacute;xtasis, hierba, &amp;aacute;rboles y flores &lt;br /&gt;  nac&amp;iacute;an al ver la luz. Yhi recorri&amp;oacute; y volvi&amp;oacute; recorrer la &lt;br /&gt;  tierra hasta que el mundo entero estuvo cubierto de vegetaci&amp;oacute;n. &lt;br&gt;&lt;br /&gt;  Su primera tarea estaba completa, Yhi la diosa del sol, permaneci&amp;oacute; en &lt;br /&gt;  la llanura del Nullabor, la admir&amp;oacute; y supo que el Gran Esp&amp;iacute;ritu &lt;br /&gt;  estaba contento con el resultado de su labor. &lt;br&gt;&lt;br /&gt;  &amp;#8220;El trabajo de la creaci&amp;oacute;n ha empezado bien&amp;#8221;, dijo Baiame, &lt;br /&gt;  &amp;#8220;pero s&amp;oacute;lo ha empezado. El mundo est&amp;aacute; lleno de belleza, &lt;br /&gt;  pero necesita vida bailarina ara completar su destino. Lleva luz a las oscuras &lt;br /&gt;  cavernas de la tierra y veremos lo que pasa&amp;#8221;.&lt;br&gt;&lt;br /&gt;  Yhi se dirigi&amp;oacute; a las oscuras profundidades. All&amp;iacute; no hab&amp;iacute;a &lt;br /&gt;  semilla alguna para despertar a la vida con su roce. &amp;Aacute;speras sombras &lt;br /&gt;  aparecieron tas la luz. Esp&amp;iacute;ritus malignos gritaros:&amp;#8221; No, no ,no&amp;#8230;&amp;#8221;, &lt;br /&gt;  hasta que las cavernas temblaron con las voces que reverberaban en la oscuridad. &lt;br /&gt;  La sombras se suavizaron. &amp;#8220;Dormid, dormid, dormid,&amp;#8230;&amp;#8221;, gritaban &lt;br /&gt;  los esp&amp;iacute;ritus malignos, pero las figuras hab&amp;iacute;an estado esperando &lt;br /&gt;  el calos de la diosa del sol. Delgadas alas se abrieron, a los cuerpos les crecieron &lt;br /&gt;  piernas, colores met&amp;aacute;licos comenzaron a resplandecer. Pronto, Yhi estuvo &lt;br /&gt;  rodeado de millares de insectos reptando, volando, apareciendo de cada oscura &lt;br /&gt;  esquina. Se retir&amp;oacute; lentamente. Le siguieron hasta llegar al mundo exterior, &lt;br /&gt;  a la luz del sol, al abrazo de la hierba, de las hojas y de las flores.&lt;br&gt;&lt;br /&gt;  El encantador maligno se perdi&amp;oacute; en una confusi&amp;oacute;n de vagos ecos. &lt;br /&gt;  Hab&amp;iacute;a trabajo que los insectos deb&amp;iacute;an hacer en el mundo, tambi&amp;eacute;n &lt;br /&gt;  hab&amp;iacute;a tiempo para jugar y para adorar a la divinidad.&lt;br&gt;&lt;br /&gt;  &amp;#8220;Cuevas del mundo, el hielo eterno&amp;#8230;&amp;#8221;, susurr&amp;oacute; Baiame. &lt;br /&gt;  Yhi le entendi&amp;oacute; y desapareci&amp;oacute; en las cavernas enfri&amp;aacute;ndose &lt;br /&gt;  por el negro hielo que colgaba del techo y de las paredes, hielo permanente &lt;br /&gt;  que entorpec&amp;iacute;a el paso, lagos congelados en una g&amp;eacute;lida oscuridad. &lt;br /&gt;  Poco a poco el hielo se hizo agua y formas vagas aparecieron, formas que se &lt;br /&gt;  convert&amp;iacute;an en peces, serpientes, reptiles,&amp;#8230;El lago se desbord&amp;oacute;, &lt;br /&gt;  saliendo de las puertas de las cuevas, desliz&amp;aacute;ndose colina abajo, dando &lt;br /&gt;  agua a las sedientas plantas. Los reptiles reptaron fuera del r&amp;iacute;o para &lt;br /&gt;  buscar un nuevo hogar en la hierva y en las roas, mientras que los peces jugaban &lt;br /&gt;  en el agua y permanec&amp;iacute;an all&amp;iacute; felices. &lt;br&gt;&lt;br /&gt;  Yhi fue a otras cavernas pero no encontr&amp;oacute; hielo, sino un torrente de &lt;br /&gt;  vida, de pluma, pelaje y piel desnuda. Aves y animales salieron cantando, corriendo &lt;br /&gt;  cuesta abajo, escogiendo sus hogares, bebiendo del nuevo mundo de luz, color, &lt;br /&gt;  sonido y movimiento.&lt;br&gt;&lt;br /&gt;  Yhi llam&amp;oacute; a todos los que hab&amp;iacute;a tra&amp;iacute;do a la vida:&lt;br&gt;&lt;br /&gt;  &amp;#8220;Este es el territorio de Baiame. Es vuestro para siempre, para disfrutarlo. &lt;br /&gt;  Baiame es el Gran Esp&amp;iacute;ritu. El os cuidar&amp;aacute; y escuchar&amp;aacute; vuestras &lt;br /&gt;  plegarias. Yo ya casi he terminado mi trabajo, as&amp;iacute; que deb&amp;eacute;is &lt;br /&gt;  escuchar mis palabras.&amp;#8221;&lt;br&gt;&lt;br /&gt;  &amp;#8220;Os debo entregar las estaciones de verano e invierno, el verano con calor &lt;br /&gt;  que prepare la fruta para comerla, e invierno para dormir mientras los fr&amp;iacute;os &lt;br /&gt;  vientos barren el mundo y la basura del verano. Son cambios que os debo entregar. &lt;br /&gt;  Os ocurrir&amp;aacute;n otros cambios, criaturas de mi amor. Cuando mur&amp;aacute;is &lt;br /&gt;  vuestros cuerpos permanecer&amp;aacute;n aqu&amp;iacute;, pero vuestro esp&amp;iacute;ritus &lt;br /&gt;  vendr&amp;aacute;n a vivir conmigo en lo alto del cielo.&lt;br&gt;&lt;br /&gt;  Ascendi&amp;oacute; de la tierra y se transform&amp;oacute; en una bola de luz en el &lt;br /&gt;  cielo y descendi&amp;oacute; lentamente tras las colinas del oeste. Todos los seres &lt;br /&gt;  de la tierra se apenaron, y sus corazones se llenaron de temor, porque la partida &lt;br /&gt;  de Yhi hab&amp;iacute;a tra&amp;iacute;do de nuevo la oscuridad.&lt;br&gt;&lt;br /&gt;  Largas horas pasaron y la pena se convirti&amp;oacute; en sue&amp;ntilde;o. De pronto &lt;br /&gt;  los p&amp;aacute;jaros comenzaron a cantas, hab&amp;iacute;an visto un destello de luz &lt;br /&gt;  en el este. Fue creciendo y cada vez m&amp;aacute;s p&amp;aacute;jaros se un&amp;iacute;an &lt;br /&gt;  al canto hasta convertirse en un delicioso coro cuando Yhi aparci&amp;oacute; esplendoroso &lt;br /&gt;  e inund&amp;oacute; las llanuras con su luz de la ma&amp;ntilde;ana.&lt;br&gt;&lt;br /&gt;  Uno a uno los animales despertaron, igual que han hecho desde ese primer amanecer. &lt;br /&gt;  Despu&amp;eacute;s del primer susto de la puesta de sol, sab&amp;iacute;an que el d&amp;iacute;a &lt;br /&gt;  iba a suceder a la noche, que siempre iba a haber otro amanecer y un nuevo anochecer, &lt;br /&gt;  dando horas de luz para trabajar y jugar, y la noche para dormir.&lt;br&gt;&lt;br /&gt;  El esp&amp;iacute;ritu del lago y el del r&amp;iacute;o deseaban el calor y la luz de &lt;br /&gt;  Yhi. Sub&amp;iacute;an al cielo, intentando con todo su empe&amp;ntilde;o alcanzar a &lt;br /&gt;  las diosa del sol. Yhi les sonr&amp;iacute;e y las convierte en peque&amp;ntilde;as &lt;br /&gt;  gotas de agua que caen de vuelta a la tierra como lluvia, refrescando la hierva &lt;br /&gt;  y las flores y trayendo nueva vida.&lt;br&gt;&lt;br /&gt;  Un &amp;uacute;ltimo acto ten&amp;iacute;a que llevarse a cabo, porque las oscuras horas &lt;br /&gt;  de la noche estaban atemorizando a algunas criaturas. Yhi envi&amp;oacute; la Estrella &lt;br /&gt;  de la ma&amp;ntilde;ana para anunciar su llegada cada d&amp;iacute;a. Entonces, apenada &lt;br /&gt;  por la soledad de la estrella, ella le entreg&amp;oacute; a Bahloo, la luna. Una &lt;br /&gt;  se&amp;ntilde;al de satisfacci&amp;oacute;n emergi&amp;oacute; de la tierra cuando la blanca &lt;br /&gt;  luna naveg&amp;oacute; majestuosamente a trav&amp;eacute;s del cielo, trayendo a la &lt;br /&gt;  vida millones de estrellas, haciendo una nueva gloria en el cielo.&lt;/font&gt; &lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5417795-105362500280240166?l=yhi.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5417795/posts/default/105362500280240166'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5417795/posts/default/105362500280240166'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://yhi.blogspot.com/2003_05_01_archive.html#105362500280240166' title=''/><author><name>Mujer que escribe</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00762735587600042287</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry></feed>
